Carta del Grupo Ecológico de Young a la empresa certificadora SGS Qualifor

Para:

SGS QUALIFOR

Ing. Alejandro Carvalho

Tel: (5982) 4103906, ext. 107

Fax: (5982) 4103960

sgsconsultapublica@adinet.com.uy

De:

Emma Grau Grupo Ecológico de Young

CC:

Grupo Guayubira – info@guayubira.org.uy

Redes – agua@redes.org.uy

Young , 29 de junio de 2005.

Estimado Ing. Alejandro Carvallo:

Hemos leído con atención los documentos que nos ha hecho llegar en relación a la solicitud por parte de la empresa EUFORES “con la intención de obtener la certificación ante el cumplimiento de los requisitos de los Principios y Criterios del Consejo de Manejo Forestal (P&C FSC).”

Con todo respeto quisiera decirle que no encontramos manera coherente de responderle haciendo uso de los formularios 3 y 4 que usted nos hiciera llegar, por lo que procederemos a enviarle algunos comentarios que creemos de interés en relación al cumplimiento o no de los Principios y Criterios del FSC que Ud. también enviara.

En primer lugar quisiera mencionar el hecho de que esta empresa EUFORES es la empresa que representa a ENCE de España en Uruguay y por lo tanto no debiera de ser evaluada en forma independiente sino en relación a las actividades que esta misma empresa desempeña en España.

Con relación a lo anterior quisiera informarle que hemos recibido desde España un documento que detalla las violaciones de los Principios y Criterios del FSC de esta misma empresa por lo cual se considera que el sello del FSC que se le otorgara a la empresa NORFOR; la empresa responsable de la producción de madera de eucalipto para ENCE debiera ser cancelado.

Entre otras cosas, el documento indica que la actividad de NORFOR /ENCE en España “genera procesos de destrucción ambiental irreversibles, empobrece las comunidades rurales e impide el desarrollo de proyectos de uso sostenible de los terrenos forestales.”

Creemos también como señalan los documentos que mencionamos que ni aquí en Uruguay ni allá en España debiera minimizarse el hecho de que EUFORES es ENCE “una empresa con larga trayectoria delictiva, que fue condenada por delito ecológico continuado y de daños a las personas en sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra en 2003”, como también lo menciona el documento al que hacemos referencia.

En este mismo sentido tampoco consideramos que pueda evaluarse la empresa a través de su comportamiento en una “nómina de predios” de la misma. El alto impacto negativo de los monocultivos forestales se debe a que éstos están concentrados en determinadas áreas produciendo de esa forma un efecto totalmente diferente de si estuviéramos hablando de solamente una serie de “predios”. A modo de ejemplo de lo que quisiera explicarle, creemos que a nadie se le ocurriría evaluar el daño que produce una célula cancerosa por si sola en una persona que tiene un cáncer terminal.

Por otra parte es importante señalar que a la fecha todavía deseamos conocer la nómina de predios ( ya fue solicitada en correo anterior) pero si los conociéramos no tendríamos las herramientas suficientes para evaluarlos en tan corto tiempo como el que disponemos para enviar esta respuesta.

Por lo expuesto, tomaremos como referencia para evaluar la violación o no de los principios del FSC, documentos hechos públicos por diferentes especialistas en el tema y denuncias que han circulado en relación a las plantaciones en general y a la empresa EUFORES en particular. Antes de pasar al análisis particular de las violaciones de los principios del FSC, debemos aclarar también que dado que el principal ecosistema afectado en el Uruguay es la pradera y que por lo que podemos observar el FSC no ha tomado esto en consideración, es muy difícil evaluar con estos criterios la destrucción producida por los monocultivos forestales en Uruguay. De cualquier forma intentaremos valorar las violaciones más notorias que hemos hallado.

Violación de los Principios 1 y 6

PRINCIPIO 1: OBSERVACION DE LAS LEYES Y LOS PRINCIPIOS DEL FSC

El manejo forestal deberá respetar todas las leyes nacionales, los tratados y acuerdos internacionales de los que el país es signatario, y deberá cumplir con todos los Principios y Criterios del FSC.

1.1 El manejo forestal deberá respetar todas las leyes nacionales y locales, al igual que todos los requisitos administrativos.

1.2 Todos los honorarios, regalías, impuestos y otros cargos establecidos legalmente y que sean aplicables deberán ser pagados.

PRINCIPIO 6: IMPACTO AMBIENTAL :

Todo manejo forestal deberá conservar la diversidad biológica y sus valores asociados, los recursos de agua, los suelos, y los ecosistemas frágiles y únicos, además de los paisajes.

Tal como lo documentara el especialista norteamericano Sr. Thomas F. Geary en el documento: “Impacto ambiental de la forestación en Uruguay, mayo de 1999” en un viaje que realizara este especialista a Uruguay: “a nivel local, allí donde se concentran las plantaciones, pueden aparecer impactos perjudiciales. Una preocupación inmediata es el uso de plaguicidas con dodecacloro como principio activo para el control de hormigas cortadoras. Estas sustancias químicas persistentes dañan a otras especies y se acumulan en los tejidos humanos. Las plantaciones de eucalipto y pino reducen la escorrentía y bajan el nivel de las napas freáticas cuando se plantan en praderas. Las especies nativas que dependen de los suelos donde se plantan las especies exóticas podrían verse amenazadas o en peligro. Los bosques nativos podrían resultar fragmentados por las plantaciones circundantes. La ausencia de reservas naturales exacerba los impactos sobre la diversidad biológica. Las plantaciones cambian las propiedades físicas y químicas de los suelos y la caminería de las plantaciones produce erosión.”

Otros documentos señalan este mismo tipo de daños asociados a la empresa EUFORES:

“el agua ha desaparecido por completo. Visitamos un número de campos y verificamos que todos los pozos se habían secado y que esto había sucedido unos años después que una transnacional española (EUFORES) hubiera plantado – mediante subsidios estatales- miles de hectáreas de eucaliptos en el área circundante. Ninguno de esos pozos jamás se había secado antes y habían sobrevivido las peores sequías sufridas por el país en el pasado. Por ende, es absolutamente obvio que la causa directa de esta tragedia se encuentra en las propias plantaciones.”

(Tomado del Artículo publicado en el boletín N° 27 del Movimiento Mundial por los Bosques, octubre de 1999.)

Sobre este mismo predio propiedad de EUFORES, que se encuentra ubicado en la zona de Cerro Alegre, en el departamento de Soriano, se han documentado otra serie de impactos:

“El cambio más dramático fue la desaparición del agua. Contrariamente a las “científicas” afirmaciones de los técnicos al servicio del estado y de las empresas, en Cerro Alegre se constata la desaparición del agua a los pocos años de instaladas las plantaciones. En nuestra recorrida por la zona, pudimos verificar la existencia de pozos totalmente secos -de un promedio de 30 metros de profundidad- en casi todos los predios visitados. Es importante señalar que ninguno de esos pozos se había secado antes, ni siquiera en las peores sequías sufridas en el país. La situación es tal, que la intendencia tiene que enviar camiones cisterna a la zona para abastecer los tanques donde la gente almacena el agua.

La napa de agua ha bajado tanto, que cuando en alguna ocasión los funcionarios de la intendencia vertieron el agua directamente en los pozos, estos “se tragaron” toda el agua y al poco rato no quedaba ni una gota. Al mismo tiempo, se han secado cañadas enteras, han desaparecido lagunas, los antiguos bañados están hoy secos.

Pero el drama de Cerro Alegre no termina aquí. Al problema del agua se suman otros, también resultantes de las plantaciones establecidas en la zona. En particular el tema de las plagas, que afectan gravemente a los cultivos y a los animales de granja. Es sabido que las plantaciones de eucaliptos son desiertos alimenticios para la mayoría de las especies de nuestra fauna. Una de las pocas excepciones es la hormiga, pero como afecta a las propias plantaciones, es exterminada con venenos químicos. Pero algunas especies encuentran cobijo en las extensas plantaciones y se pueden desarrollar explosivamente al amparo de los árboles. El problema es que no tienen alimento, así que salen a buscarlo. ¿A dónde? A los predios de los agricultores de la zona. Es así que éstos se ven ahora afectados por poblaciones crecientes de varias especies de palomas, cotorras, otras aves, zorros, jabalíes. Algunas comen el maíz, otras el maní, otras las arvejas, el zapallo y así sucesivamente se van comiendo la producción de los pequeños agricultores. El zorro, además de maní y maíz, se come además a las gallinas. A su vez el jabalí no sólo destruye los cultivos, sino que además se cruza con las cerdas domésticas, afectando así la producción porcina.

A lo anterior se suman otros impactos que no afectan la producción pero sí la vida de la gente local. Uno de ellos está constituido por el creciente número de víboras ponzoñosas de toda clase, que tiene a la gente local muy preocupada por su seguridad y la de sus hijos. En particular abunda la yara y ya son varios los casos de personas que estuvieron a punto de ser mordidas por víboras. Además, las plantaciones constituyen posibles refugios para gente de mal vivir, lo que también genera una gran inseguridad a la gente local. Ya se han constatado numerosos casos de robo de ganado, donde los animales eran escondidos -con la complicidad de un encargado- dentro de las propias plantaciones. Hasta ahora, el gasto ha corrido exclusivamente a cuenta de los pequeños agricultores, que han visto afectada su vida y su producción por causa de las plantaciones. Existe una legislación -que nunca ha sido aplicada- que obliga al propietario de una plantación forestal a exterminar las “plagas y alimañas” que se desarrollen en sus predios y que afecten a las producciones vecinas. ¿Qué organismo del estado vela por su cumplimiento?

Sin embargo, dentro de la legislación forestal no hay ninguna referencia con respecto al impacto sobre el agua, que en Cerro Alegre es precisamente el más grave. La empresa forestal no sería en este caso pasible de sanciones u obligaciones. El responsable es entonces el estado, que a través de la promoción de las plantaciones -sin estudios previos de impacto ambiental- ha dado lugar a situaciones lamentables como la que estamos comentando. Entendemos que es de estricta justicia entonces que el estado compense a la gente de Cerro Alegre por los daños y perjuicios sufridos a consecuencia de su política y que obligue a las empresas forestales a cumplir con las disposiciones legales, en particular en lo referente al combate de plagas y alimañas.”

(Tomado del artículo Tristezas de Cerro Alegre, publicado en la página del Grupo Guayubira)

Estas denuncias han sido corroboradas por entrevistas realizadas a productores, como es el caso de la entrevista realizada por la organización REDES-Amigos de la Tierra a Washintong Lockhart, productor del Paraje Cerro Alegre, Soriano, en setiembre de 2002 que reproducimos:

“Razón de la entrevista: Productor rural, en la rama de la lechería, hace 27 años que vive en el predio y después que se instaló la multinacional española EUFORES- ENCE a plantar eucaliptos ha quedado sin agua, hay un gran número de productores de la zona que están en su misma situación.

“Hay predominante una empresa que tiene la mayor superficie que es EUFORES de origen españoles, en total suman 7 mil hectáreas más o menos en la zona.

Nosotros hace 27 años que vivimos en el predio tenemos un pequeño tambo y quesería. Siempre usamos como indicador los niños que iban a la escuela, cuando iban nuestros hijos habían 55 niños hoy hay 14 chiquilines. Hoy acá está llena de taperas hay como 25 taperas inmersas dentro de los eucaliptos, que lo que hacen es romperlas para eliminar toda posibilidad de vida.

La mayoría de los productores que han ido vendiendo o entregando los campos que arrendaban mayoritariamente se han ido a Mercedes y algunos han puesto un almacencito otros han quedado mas o menos marginados por ahí, pero realmente hoy la gente que vive de la producción es poca.

Ahora el tema de la cantidad de productores uno lo puede medir por la cantidad de taperas que hay hoy, pero alrededor de 25 taperas hay y todas esas eran unidades productivas, que plantaban trigo que ordeñaban y daban vida a 25 familias hoy esos campos lo ocupan dos familias y los zafrales esos que vienen a trabajar en pésimas condiciones, acá se han visto casos extremos de gente que han traído de otros departamentos en las más pésimas condiciones de trabajo, que nos llama la atención a nosotros porque siendo como dicen uno de los rubros más rentables, las condiciones de trabajo son las peores

Según la ley forestal los campos que son declarados de prioridad forestal no tendrían aptitud para otro tipo de rubro y por eso les dan la prioridad forestal y eso no es así nosotros lo tenemos más que comprobado, nosotros lo tenemos experimentado en nuestro propio predio y esto es de prioridad forestal, acá yo tengo un CONEAT (indicador de productividad ganadera) de 98 pero producimos 3000 litros de leche por hectárea por año y el promedio de la cuenca lechera son 1500 litros por hectárea por año ese es un ejemplo.

Recalco que para mi el impacto peor es la despoblación porque hay unidades productivas que generaban producciones sustentables que hoy desaparecen, hoy veo a esos ex vecinos que están en otras actividades no haciendo lo que les gustaba pudiendo haber sido mucho más útiles para el país y para ellos mismos si hubieran podido permanecer ahí.

El impacto ambiental acá ha sido con el agua. Ahí tiene a través de esa ventana ese molino, nosotros ni bien vinimos hace 27 años hicimos el primer pozo de agua y al tercer cuarto año de la forestación se empezó a secar y a secar y ahí quedó, después hicimos un segundo pozo, y también se seco y después un tercer pozo y también se seco y ahora hicimos otro, un cuarto pozo en el medio del bajo allá, apelando a las técnicas que hacían los quinteros antiguamente de un gran diámetro, de cuatro metros de diámetro y bien en el bajo, por la imposibilidad de poder financiar un semisurgente de 100 metros. Nos sentimos agredidos y nosotros suponemos que si ellos nos hicieron el daño sería responsabilidad de ellos, pero uno mientras tanto tiene que sobrevivir, hacemos esos pozos que somos concientes que no es lo mejor pero es lo posible.

La ley forestal dice que nos iba a indemnizar en caso de algún daño o algún perjuicio originado por la forestación, en el caso concreto del agua es muy difícil de medir según ellos de evaluar que es culpa de los eucaliptos que se secan los pozos, así que de hecho no nos hacen caso.

La forestación hace 12 años que se plantó en el lindero.

No se si es que coincidía con un período de seca, pero decían que la falta de agua de los pozos que eran en distintos lugares, Colonia, Río Negro, que era déficit hídrico que cuando empezará a llover se iba a pasar pero acá no. Ahora es la lluvia más grande del siglo y no pasó, ese pozo nunca más dio agua.

Se hizo una convocatoria de los que carecían de agua y se juntaron 220 productores en el salón de actos de la Intendencia y ahí los clasificaron los que pueden pagar y los que no pueden pagar, los que pueden pagar se los pasaron a una empresa privada e hicieron un pequeño descuento. Y los que no pueden pagar que acá la zona es muy marginada anda un camión cisterna repartiendo agua, racionando agua, si ustedes pasan van a ver tanques de 200 litros en las orillas de las chacritas y es la intendencia que le está racionando el agua, pero ahora les esta pesando el gas oil al intendente. El costo de tener un camión exclusivamente para ello con todos los dramas financieros que padece la intendencia y hay problemas hasta para los 200 litros de agua.

Se secó la cañada, se secaron lo pozos.

En una ocasión nos reunimos en la escuelita de Cerro Alegre ahí, y éramos 50 vecinos y nos pusimos de acuerdo en un plan común, en una estrategia y eso consistía en primer lugar, ni un eucaliptos más, en segundo lugar no a la ley forestal y en tercer lugar solucionar urgentemente los problemas de agua concretos a todos los vecinos. Como cosa de urgencia. Consta en actas de la escuelita que la maestra saco.

Ese pedazo de campo que se ve ahí era un bañado y era muy importante en los veranos, porque en las sequías era el único reservorio de humedad y ahí siempre había buen pasto, bueno ahora en los veranos se seca.

Con respecto a la parte impositiva es muy indignante ver como los camiones de las forestales pasan y rompen todos los caminos y nosotros somos los que financiamos los caminos cuando pagamos la contribución inmobiliaria los pequeños productores y los medianos y los grandes y eso realmente es una injusticia muy grande y hasta nuestro intendente estuvo de acuerdo con eso, porque deja de percibir contribución por 54.000 héctareas y los primeros que reclaman son las empresas forestales y ellos no aportan nada eso es una injusticia muy grande tener que bancar la hechura de los caminos que rompen los otros. A los subsidiados.

Vemos con indignación que a empresas poderosas los exoneran de todos los impuestos y encima le dan dinero arriba, siendo que nosotros sudamos la camiseta todos los días somos productores nacionales vivimos, dormimos, las alegrías y las tristezas están todas acá en la tierra y bueno, vemos esa injusticia con bronca.

Pero si subsidiaran a los chicos como subsidian a la forestación, todos esos vecinos no se hubieran ido y nosotros no nos tendríamos que ir en dos años

Uno para los hijos de uno no quiere esto, lo que nos ha tocado vivir.

Si vas dos kilómetros para adelante que hay una cuchilla hay un mar de eucaliptus, hasta donde se pierde la vista hay todo, árboles de eucaliptos.”

Violaciones al principio 4

PRINCIPIO 4: RELACIONES COMUNALES Y DERECHOS DE LOS TRABAJADORES

El manejo forestal deberá mantener o elevar el bienestar social y económico a largo plazo de los trabajadores forestales y de las comunidades locales.

4.1 Las comunidades dentro de, o adyacentes a, las áreas de manejo forestal, deberán tener oportunidades de empleo, capacitación, y otros servicios.

4.2 El manejo forestal deberá cumplir o superar todas las leyes y/o reglamentos aplicables a la salud y la seguridad de los empleados y sus familias.

4.3 Deberán garantizarse los derechos de los trabajadores para organizarse y voluntariamente negociar con sus gerentes, conforme con las Convenciones 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

4.4 La planificación y la implementación del manejo deberán incorporar los resultados de las evaluaciones del impacto social. Se deberá consultar a las poblaciones y grupos directamente afectados por las operaciones de manejo.

4.5 Deberán emplearse mecanismos apropiados para resolver reclamos y para proporcionar una compensación razonable en caso de pérdidas o daños que afecten los derechos legales o los consuetudinarios, los bienes, los recursos o la vida de las poblaciones locales. Se deberán tomar medidas para evitar tales pérdidas o daños.

Existe una gran variedad de denuncias hechas verbalmente por trabajadores de Eufores durante todos estos años a las cuales es difícil recurrir ya que los trabajadores difícilmente estén dispuestos a presentar denuncias sobre las empresas. La penosa situación económica y laboral en que viven la gran mayoría de los uruguayos los lleva a aceptar cualquier tipo de trabajo. Por esta razón nos remitiremos a los pocos documentos que hemos encontrado en relación al tema laboral. Lo que sigue es una sucesión de testimonios recogidos por el Grupo Guayubira, en octubre del 2003

“Entre los años 1989-90, a los que trabajaron plantando el sueldo les daba para algo. Pero ahora no.

Un operativo de fumigación para Eufores. El operativo consistía en un tractor con 8 picos de manguera y con la gente caminando con las mangas detrás del tractor. Se hacía entre filas de árboles plantados. A los 3 días una persona controlaba el trabajo para ver si habían quedado zonas no fumigadas o si alguien había aplicado el producto sobre los eucaliptos. Una persona a los 3-4 meses de trabajar en eso resultó intoxicada, con fiebre y con los ganglios inflamados y tuvo que abandonar. Quien hacía el trabajo era un contratista, que manejada una cuadrilla de 16 con dos maquinistas. Les cobraban la comida. Si llovía no trabajaban, así que llegaban a deberle plata al contratista. Vivían en una choza y el agua la traían en una zorra.

He trabajado toda la vida en los montes y trabajado en todo, desde el vivero al campo. Siempre con contratistas. He quedado hecho pedazos.

Siempre viviendo bajo latas y nylones, sin agua potable y muchas veces sin cobrar.

A los que se lastimaban los arreglaban con algunos pesos.

De miedo a que a uno lo echen no se dice nada.

Abundan los contratistas, sub-contratistas y sub-sub-contratistas. Pueden ser hasta 4. Lo que queda al final para el trabajador es casi nada.

Antes con el monte se comía. Ahora está mucho peor y casi todo el trabajo es en negro.

Llevo años en esto y puedo asegurar que se ha plantado en suelos agrícolas.

En poco tiempo el 85% de la flota de camiones no va a poder circular, porque los precios de los fletes están muy bajos. Se pagan $160 por tonelada y después de pagar impuestos y sueldos no queda nada.

La gente en el monte, trabaja cargando la madera a mano. Ganan $60 la tonelada. La comida les cuesta $40. Cada persona , trabajando de sol a sol, puede estar ganando unos $50 por día (si no llueve y si el camión puede entrar). Las empresas les descuentan el transporte y la comida. Se les hace contrato a 90 días y se trabaja sin horario. Viven mal, mal.

La intendencia arregla solo los caminos que llevan a las plantaciones de Eufores.

Se realizaron denuncias sobre campamentos en plantaciones que eran “de terror”. El resultado fue que la empresa echó a la cuadrilla entera y hasta se le quedó con las herramientas.

Hay denuncias a todo nivel, pero hay una gran desorganización. Hay que terminar con esta explotación de la gente. Hay que salir y decir las cosas como son.

Yo digo: Ni un árbol más. Hay que legislar a partir de lo que hay. Y que las empresas se hagan cargo de los problemas.

El trabajador rural, no ha tenido cambios con la forestación. El trabajador rural vive permanentemente aislado. La variante es que al no generar impuestos ni agroindustrias resulta peor, ya que antes al menos había otros trabajos en la agroindustria.

Se ha forestado principalmente sobre las rutas y hemos visto los mejores campos forestados. Están echando a perder los mejores campos del país.

Un contratista compite con otro y quien ofrece el precio más barato gana. El resultado: si un trabajador se lesiona, no esta asegurado. En un caso un abogado tomó el caso y Eufores tuvo que pagar. Es decir, que hay legislación. Pero no se aplica.

En las plantaciones el trabajo empezaba a las 5 de la mañana. El agua estaba arriba de una chata en recipientes que decían “Monsanto”. Los trabajadores empezaban a tener dolores de cabeza y de garganta.

El precio de la madera no lo paga solo el trabajador. También lo pagan sus hijos y los hijos de otros, ya que se acaba con el agua y la tierra, produce daños irreversibles.

Trabajadores han denunciado al PIT – CNT la gran explotación que hay de los trabajadores. Una persona que podaba árboles denuncio que hasta su propio serrucho tenía que llevar. No le daban nada, ni siquiera agua.

Eufores exige que la gente tenga el equipo correspondiente, pero hace contratos a 90 días y paga $40-50 por día.

Sobre el tema agua, hay muchas denuncias de pozos secos: una persona dijo que estaba a 2 kms de una forestación Tenía un pozo de 11 metros, que daba unos 1000 litros de agua por día. A los 4-5 años de la forestación su pozo se secó. OSE tuvo que llevarle agua corriente. Se secó un manantial que no se había secado ni en la seca más grande. A unos 5 kms de Mercedes (en el centro poblado de Pense) se secaron las cañadas. Se secó un pozo de 17 mts. A los vecinos de la zona o se les secaron los pozos o mermaron mucho.

Pobladores de varias regiones en Tacuarembó y Rivera han denunciado un incremento notorio de víboras (cruceras, corales), arañas, zorros y jabalíes.

En cuanto a aplicación de glifosato, Eufores hace dos aplicaciones el primer año. Para la hormiga colocan el mirex en un envase de helado con un agujerito.

Dato oficial sobre forestación en Soriano entregado por la Intendencia. Total hectáreas plantadas: 53.000. Contribución no pagada en esa área: 2:500.000. El intendente de Soriano (Gustavo Lapaz) se ha expresado algo contra la forestación. Algunos blancos ( partido político) también hablan de menores ingresos y de rotura de caminos.

Hay muchas denuncias de trabajo infantil. Casos de niños cortados con hacha y cosidos a mano. Para que no haya problemas ni denuncias los contratistas llevan gente de un lado a trabajar a otro. Hay familias enteras viviendo en el monte. Se explota totalmente a la gente. Hay gente que no gana más de $30 por día. Madres e hijos trabajando. También traen brasileros. Nadie hace nada. Hay niños llenos de piojos viviendo bajo las latas. En la carga de madera los accidentes son frecuentes y no se declaran.

También son frecuentes los accidentes con motosierras. En vidriera hay operarios con trajes, zapatos, cascos, todo el equipo de seguridad. Si se accidenta alguien sin equipo se dice que “el operario no quiso utilizarlo”. El tema es que Eufores COBRA por el equipo de seguridad, descontándolo de la escasa paga del trabajador. Es por eso que mucha gente no tiene el equipo.

Además, si bien Eufores tiene grapos y peladoras mecánicas, en algunos suelos no se pueden usar las máquinas. Contratan cuadrillas chicas y toman otras personas que apilan. El grapo luego levanta la pila y la coloca en el camión. Son varias empresas contratadas. En algunos casos hasta tienen baños químicos. Pero cobran hasta el traslado.

Hay mujeres contratadas para matar hormigas. Les pagan por hora trabajada. Pero gran parte del día no pueden trabajar, porque la hormiga no está trabajando. Así que aplican el veneno de mañana temprano, se pasan luego muchas horas desocupadas (pero en el campo) y vuelven a trabajar de tarde. La cantidad de horas que pasan en el campo son entonces muchas más que las que cobran. Esto se hace en Eufores.

Los trabajadores terminan el día extenuados y mal comidos. Las manos y pies desechos. Pagan la comida 2-3 veces lo que vale. Los tratan como “descartables”.

No hay a quien explicarle las cosas. Ni siquiera quieren llevar la gente a ser curada cuando está enferma o accidentada. Pero nadie dice nada por temor al hambre. Esto no es nuevo, pero está cada vez peor. Y no hay puertas que tocar. Hasta los aserraderos (en los pueblos) tienen gente en negro y contratan niños de 10-12 años.”

Se suman a estas denuncias las que se realizaron luego de la muerte de un trabajador forestal en un predio de la empresa EUFORES.

Copiamos el artículo publicado en la prensa en relación a este hecho.

MIERCOLES 22, DICIEMBRE de 2004 Comunidad / Pagina 38 La República

ECOLOGISTAS Y PIT-CNT ENFRENTADOS A LAS EMPRESAS FORESTALES

Reclaman instalación de ámbito tripartito para laudar salarios y condiciones de trabajo

* El Grupo Guayubira y la Central de Trabajadores PIT-CNT (Soima y Departamento de Industria y Agroindustria) discreparon con lo expresado por la empresa Eufores ante la muerte de un trabajador forestal.

ALDO ROQUE DIFILIPPO, MERCEDES

Como se recordará, Asdrúbal Daniel Delgado Díaz, de 38 años, murió cuando trabajaba en campos de la empresa Eufores, en Paraje Sarandí (ver La Republica, sábado 18/12, página 17). Ante el hecho, la empresa emitió un comunicado donde puntualiza las circunstancias que desencadenaron la tragedia, remarcando que el trabajador contaba con todos los elementos de seguridad necesarios para desempeñar la función, al tiempo que se solidarizó con los familiares del trabajador fallecido. Por su parte el Grupo Guayubira y la Central de Trabajadores PIT-CNT (Soima y Departamento de Industria y Agroindustria), emitieron un comunicado en conjunto criticando la situación laboral que deben padecer los trabajadores forestales, contrarrestando los argumentos esgrimidos por la empresa Eufores.

“Su muerte nunca debió haber ocurrido. Las condiciones en las que estaba trabajando Delgado eran las mismas en las que se desempeñan numerosos trabajadores forestales a lo largo y ancho del país. Nos han informado que era su primer día de trabajo para la empresa, que había tenido una entrevista el día anterior y ese día estaba trabajando en labores de desramado, dirigido por un motosierrista de la subcontratista Antúnez. Esta subcontratista presta servicios a la empresa Ibersilva que a su vez es propiedad de la dueña del predio, Eufores, del Grupo Ence”, dice el comunicado y agrega que “según la información de que disponemos, cuando ocurrió el accidente, la velocidad del viento era alta, lo que desaconsejaba efectuar tareas de cosecha forestal, debido a que no era posible controlar las caídas de los árboles. Sin embargo, se siguió trabajando. Además de resultar evidente que no se estaba cumpliendo con la distancia mínima establecida entre el trabajo en un árbol y el otro y que no había supervisión”.

“La Asociación de Inspectores de Trabajo ha denunciado y presentado pruebas de muchas situaciones similares y lo ha hecho a las autoridades competentes y también a la población en general. En este caso hay una responsabilidad muy clara de las empresas involucradas (Eufores-Ibersilva y la de Antúnez), pero el problema de fondo a abordar no se limita a estas empresas, sino que es mucho más profundo y tiene que ver con el tema de las condiciones de trabajo en el sector forestal”.

“Consideramos que es impostergable que se empiece a tomar medidas para modificar radicalmente esta situación, comenzando por exigir que se cumpla la normativa vigente. En el mismo sentido y tal cual ha resuelto el Primer Encuentro de Trabajadores de la Cadena forestal-maderera, debe instalarse desde ahora un ámbito tripartito de toda la rama, para laudar salarios y condiciones de trabajo de los trabajadores. Al mismo tiempo, las autoridades deben asegurar el derecho a la sindicalización de los trabajadores forestales y asegurar que las empresas no pongan obstáculos a la misma, como en muchos casos lo hacen. Ese sería un punto de partida esencial para generar condiciones que hagan posible la erradicación de los flagelos que afectan al trabajo forestal: informalidad, inseguridad, tercerización espuria, salarios de hambre, malas condiciones de alojamiento, trabajo semiesclavo, exposición a accidentes y muertes como ésta, que todos lamentamos”, concluye el comunicado.

Violaciones al Principio 10

PRINCIPIO 10: PLANTACIONES

10.3 Se prefiere la diversidad en la composición de las plantaciones, para mejorar la estabilidad económica, ecológica y social. Tal diversidad puede incluir el tamaño y la distribución espacial de las unidades de manejo dentro del paisaje, número y composición genética de las especies, clases de edad y estructuras y tipos de productos.

10.6 Deberán tomarse medidas para mantener o mejorar la estructura del suelo, fertilidad y actividad biológica. Las técnicas y tasa de cosecha, el mantenimiento y construcción de caminos y vías, así como la selección de especies no debe traer como resultado la degradación del suelo a largo plazo o tener impactos adversos en la calidad o cantidad del agua o su distribución.

10.7 Deberán tomarse medidas para minimizar los daños por plagas, enfermedades, fuego y sobre la introducción de plantas invasoras. Un manejo integrado de plagas, debe formar parte esencial del plan de manejo. Siempre que sea posible, los métodos de prevención y control biológico deberán ser usados en lugar de los pesticidas y fertilizantes químicos. La planeación de la plantación deberá esforzarse para no usar pesticidas y fertilizantes químicos, incluyendo su uso en los viveros. El uso de químicos está también cubierto por los criterios 6.6 y 6.7

10.8 De acuerdo a la escala y diversidad de la operación, el monitoreo de plantaciones deberá incluir una evaluación regular del potencial de los impactos ecológicos y sociales en el sitio y fuera de él, (es decir, los efectos de la regeneración natural sobre los recursos hídricos y la fertilidad del suelo y los impactos sobre el bienestar social y los beneficios sociales) además de los elementos tratados en el principio 8. No deberán plantarse especies a gran escala hasta que las pruebas locales y/o la experiencia hayan mostrado que éstas están ecológicamente bien adaptadas al sitio, que no son invasoras y que no tienen impactos ecológicos negativos significantes sobre otros ecosistemas. Se dará atención especial a los asuntos sociales de la adquisición de tierras para plantaciones, especialmente a la protección de los derechos de los pobladores de la localidad en cuanto a la tenencia, uso o acceso.

Si bien muchos de los impactos constatados y mencionados arriba como violatorios de otros principios son violatorios además del principio 10, existen pruebas de que las plantaciones en el Uruguay no han beneficiado económicamente a las poblaciones locales ni al país en su conjunto tal como se especifica en el siguiente documento:

“El plan de promoción forestal lanzado en 1988 por el gobierno prometió la generación de empleos y el ingreso de divisas por un aumento de las exportaciones. Para lograr esos objetivos, el estado uruguayo realizó una fuerte inversión, incluyendo subsidios directos, exoneraciones impositivas, créditos blandos e inversiones en infraestructura. Al año 2000, el Estado había destinado al sector 69,4 millones de dólares bajo la forma de subsidios directos. El total de exoneraciones impositivas (al área plantada y a los bienes importados), ascendía a 55,8 millones de dólares, en tanto que los préstamos blandos se estimaban en 55 millones de dólares. Finalmente, la inversión en infraestructura totalizaba 234,1 millones de dólares. En resumen, la sociedad uruguaya en su conjunto aportó 414,3 millones al desarrollo forestal.

La pregunta entonces es: ¿qué beneficio recibió la sociedad uruguaya?

En materia de empleo, el resultado es un total fracaso. De todas las actividades agropecuarias, la ganadería extensiva de vacunos y ovinos ha sido siempre considerada como la peor en cuanto a cantidad de empleos generados por hectárea. Ya no más: la forestación ha demostrado ser aún más negativa.

De acuerdo con los datos del censo agropecuario del 2000, el número de trabajadores permanentes por cada mil hectáreas forestadas es de 4,49. La ganadería de vacunos de carne genera 5,84 empleos permanentes en la misma extensión de tierra, en tanto que la ganadería de ovinos provee 9,18 empleos. Y éstas, junto a la producción de arroz (7,75), son las peores cifras. En el extremo opuesto se encuentran la producción para autoconsumo (262 empleos/mil hectáreas), de aves (211), la viticultura (165), la horticultura (133) y la producción de cerdos (128), en tanto que en el medio se ubican la producción de vacunos de leche (22), los servicios de maquinaria (20) y los cultivos cerealeros e industriales (10).

Frente a esas cifras, el sector forestal usualmente argumenta que genera numerosos empleos de tipo zafral, tanto en la plantación como en la cosecha. Sin embargo, aún tomando en cuenta eso, las cifras comparativas con la ganadería de carne y ovina se mantienen prácticamente idénticas, ya que éstas también generan puestos de trabajo temporarios. A eso se agregan las pésimas condiciones laborales de estos trabajadores zafrales, descritas en recuadro aparte.

En resumen, en un total de 660.000 hectáreas, la forestación ha generado 2.962 empleos permanentes. Peor que eso imposible. Pero más aún, si se toma en cuenta que las plantaciones forestales han desplazado a otras actividades agropecuarias y que todas las demás actividades generan más empleos permanentes que la forestación, se llega a la conclusión de que esta actividad ha significado una pérdida neta de empleos permanentes en el sector agropecuario. En efecto, suponiendo que la superficie forestada hubiera continuado ocupada por la explotación vacuna u ovina, en el primer caso los empleos hubieran ascendido a 3.854, en tanto que en el segundo habrían sido 6.058. Queda claro entonces que el remedio ha sido peor que la enfermedad y que la forestación ha contribuido a expulsar trabajadores del medio rural.

En materia de exportaciones, la situación no es mucho mejor. En efecto, el 80 por ciento de las exportaciones vinculadas al sector forestal consiste en madera rolliza (es decir, troncos), en tanto que el 20 por ciento restante está compuesto por madera aserrada. Es decir, que el 80 por ciento de lo exportado no genera ningún puesto de trabajo industrial, en tanto que el otro 20 por ciento consiste en una transformación mínima de la materia prima que, por ende, tampoco resulta un generador de empleos de importancia.

A su vez, los ingresos provenientes de estas exportaciones tampoco significan ingresos de divisas importantes si se los compara con la superficie de tierra ocupada por el sector. En efecto, el sector forestal está exportando anualmente por valores que rondan entre los 35 y los 45 millones de dólares, cifras que lo ubican en los lugares más bajos de la canasta de exportaciones (que promedia un total anual de 2.000-2.500 millones de dólares). Si se lo compara con el arroz -sector que también genera pocos empleos por hectárea-, vemos que éste, con una superficie sembrada promedio de unas 150.000 hectáreas -es decir, más de cuatro veces menos que la ocupada por el sector forestal-, llega a generar anualmente unos 200 millones de dólares por exportaciones, o sea, unas cinco veces más que lo obtenido por el sector forestal.

En resumen, la forestación prometió mucho pero no ha cumplido con nada de lo prometido. Por supuesto que han habido beneficiados, entre los que en primer lugar se cuentan las grandes empresas, en particular transnacionales. Es así que gigantescas empresas extranjeras como la estadounidense Weyerhaeuser (Colonvade), la angloholandesa y finlandesa Shell/Kymmene (La Forestal Oriental) y la española ENCE (Eufores), así como un número importante de empresas chilenas, canadienses y de otras nacionalidades, se vieron beneficiadas por la conjunción de tierra barata, mano de obra barata, rápido crecimiento de los árboles, subsidios, exoneraciones impositivas, créditos blandos, inversiones en infraestructura e investigación. Para ellas, al igual que para un puñado de grandes empresas nacionales, la forestación ha sido y es un gran negocio. Así cualquiera. Con todos los beneficios otorgados al sector forestal, cualquier actividad agropecuaria hubiera sido un gran negocio.

En la situación de profunda crisis actual, esta situación constituye una absurda injusticia. Absurda, porque estas enormes empresas no necesitan ser subsidiadas por un país empobrecido como el nuestro e injusta porque se destinan los escasísimos recursos de la sociedad a subsidiar una actividad que no genera ni empleos ni riqueza en tanto que se les niega a otras actividades mucho más positivas para el país y su gente.

Cabe además señalar que resulta por lo menos extraño que, en estas condiciones, los intendentes del interior y en particular de los departamentos más forestados (Artigas, Tacuarembó, Paysandú, Río Negro, Lavalleja) no informen a la opinión pública y al gobierno que una de las causas principales de sus déficit radica precisamente en la forestación. En efecto, esta actividad no paga contribución inmobiliaria, que es uno de los principales ingresos de las intendencias, por lo que a mayor superficie forestada, menores ingresos perciben las intendencias.

Resulta igualmente extraño que las directrices de “recortes”, “ajustes” y “achiques” emanadas del FMI, del Banco Mundial, del BID, del presidente Jorge Batlle y de los ministros de Economía Bensión y Atchugarry nunca hayan llegado a mencionar -y menos aún a tocar- los ingentes recursos que el Estado ha destinado y destina a esta actividad. El silencio del parlamento -incluyendo a los cuatro sectores políticos- en este contexto de crisis total del país lo vuelve a su vez cómplice de esta absurda injusticia de volcar recursos a quienes no los necesitan y negarlos a quienes se encuentran en la más absoluta desesperanza. ¿Hasta cuándo?

(*) Fragmentos del artículo: Uruguay: la absurda injusticia detrás de la forestación por Ricardo Carrere, publicado en Revista del Sur Nº 133, noviembre de 2002

Esperamos que este documento le sea útil para la evaluación que se le ha encargado.

Sin otro particular,

Saludamos atte.

Por el Grupo Ecológico de Young

Emma Grau.

PD :

Reiteramos solicitud de sitios donde se encuentran las actuales y las futuras plantaciones forestales de EUFORES . Agradecemos nos envíen las listas de las personas o instituciones consultadas .

About Grupo Guayubira

El grupo "Guayubira", fue creado en mayo de 1997, para nuclear a personas y organizaciones preocupadas por la conservación del monte indígena y por los impactos socioeconómicos y ambientales del actual modelo de desarrollo forestal impulsado desde el gobierno. El grupo aspira a tener incidencia a nivel nacional y local para implementar medidas que ayuden a la conservación del monte indígena y a modificar el actual modelo insustentable de desarrollo forestal basado en los monocultivos de árboles a gran escala.
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